Así como los operadores requieren actualizar sus redes para responder a la creciente demanda de datos de los actuales consumidores, las empresas de energía deben mejorar los sistemas de comunicaciones de soporte a la operación para transformar su negocio optando por implementar nuevos proyectos en los que la administración de las redes eléctricas sean mucho más inteligentes.
Estos sistemas fueron diseñados hace 15, 20 o más años, son redes analógicas seguras pero de baja velocidad y poca flexibilidad. Hoy esas empresas necesitan conocer mucho mejor y saber en tiempo real qué pasa en sus procesos de generación, transmisión y distribución de energía. Tecnologías como Smart Grid que dotan a las redes eléctricas de sensores que les permiten revisar en milésimas de segundos cada una de las variables que se trabajan en los procesos de generación, transmisión o distribución.
