Según diversos estudios, en 2014
Latinoamérica contará con 250 millones de conexiones a banda ancha móviles a
través de un grupo heterogéneo de tecnologías, entre las cuales LTE desempeñará
un rol fundamental.
Latinoamérica,
desde el punto de vista macroeconómico, atraviesa un momento excepcional. Con
los precios de las materias primas por las nubes, gracias al apetito insaciable
de China por este tipo de bienes, una inflación bajo control en la mayoría de
los países y abundantes recursos en los mercados financieros internacionales,
la región mira con optimismo sus perspectivas.
Pero
para hacer sostenible el actual “boom” económico, tendrá que hacer inversiones
cuantiosas en materia de infraestructura, no sólo física sino también en
sectores trasversales como las telecomunicaciones, durante los próximos años.
Con 650 millones de habitantes y 90 millones de líneas fijas en la actualidad,
su desafío es alcanzar 250 millones de conexiones móviles de banda ancha, en
2014, cuando esté jugándose el mundial de fútbol en Brasil.
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